Me llamo Esther Jaurrieta, tengo 38 años y estoy felizmente divorciada desde hace dos.

Estudié Publicidad y Relaciones Públicas y me dedico al mundo de la comunicación y el marketing, pero lo que de verdad me apasiona es escribir y contar historias, sobre todo, si esas historias hacen sonreír a quien las lee. Porque la vida está para vivirla, para contarla y para reírse de ella.

Y todo esto yo lo sabía desde hace muchísimo tiempo, pero se me había olvidado. Ha tenido que venir una pandemia mundial para sacudirme por dentro, ponerme las pilas y dejarme claro que, si quiero ser feliz, tengo que dedicarme a lo que de verdad me apasiona. Así que, en la primera loca mitad de 2020, me lancé a escribir mi primera novela «Felizmente Divorciada» y a poner en marcha este blog homónimo.

Aquí os contaré mis reflexiones, mis dramas y mis alegrías cotidianas y contaremos con la colaboración de expertas en la materia que os hablarán de temas legales y psicológicos a tener en cuenta durante el proceso de divorcio.

Pues porque lo que pretendo es gritarle al mundo que sí, que el proceso de divorcio es una mierda lo mires por donde lo mires, pero que, una vez que lo firmas y todo se asienta, la única duda que te queda es por qué no lo hiciste antes.

Y porque quiero que la gente deje de ver el divorcio como un fracaso, porque no lo es. Un divorcio es solo uno de tantos aprendizajes que te ofrece la vida y una nueva oportunidad de volver a empezar. Lo que de verdad es un fracaso es quedarte toda la vida casada con alguien con quien no eres feliz.

Y porque me encantaría poder ayudar a vivir esa etapa con menos angustia a todas y todos los que estén metidos en plena batalla judicial y aún no vean la luz al final del túnel. Porque quiero que sepan que todo pasará y que todo va a ir bien.

Y porque me encantaría también ayudar a tomar decisiones a todas las personas que desean divorciarse pero que no se atreven a dar el primer paso porque les parece una montaña imposible de escalar. No es para tanto, de verdad. Si tanta gente hemos podido hacerlo, ¿por qué no vas a poder hacerlo tú?